domingo, 30 de noviembre de 2008

Un olvidado retazo de esperanza.


La vida es caprichosa. La vida es injusta. La vida es incomprensible. O quizás, como una suposición bastante probable, sean los humanos los que la hacen así.

Esta tarde encontré un papel olvidado en mitad de una calle de paredes repletas de pintadas que expresaban lo injusta que es la vida, lo doloroso que es el amor; abarrotada de gente demasiado ocupada en expresar su descontento como para perder su preciado tiempo en pensar, en disfrutar.

Ese papel, ese pedazo de pergamino repleto de un algo especial, decía así:


Sentada entre cojines pienso en ti,
con la mirada perdida
imagino verte aquí.
Pero sé que aunque no pueda oírte
puedo escucharte.
Y que pronto o tarde
estaremos delante.
Y yo mientras tanto,
sentada entre cojines pienso en ti,
y con la mirada perdida,
imagino verte aquí.

Y sé que…
Pronto o tarde, estaremos delante.

Puede que sean los versos de una canción. Tal vez el intento de una poesía. O simplemente, la expresión materializada de un valioso sentimiento.

No sé con exactitud que es, pero desde luego, sí sé lo que significa.

Significa que existe un alguien, un ser diferente que brilla en un mundo repleto de oscuridad, que tiene el mayor regalo que a cualquier ser viviente, ninfa, duende o persona, le pueden conceder.

Alguien, mayor o pequeño, novicio o con la carga de la experiencia a sus espaldas, sabe ver con el corazón.

Alguien que ha dejado caer un retazo de esperanza en mitad del caos y que está dispuesto a esperar a pesar del tiempo, de las injusticias y de la incomprensibilidad.

Y yo me pregunto si ese alguien, es alguien como yo. Y de paso, querido lector, te pregunto, con toda mi osadía, si ese alguien, es alguien como tú.

Quizás vale la pena que pierdas unos preciados minutos de tu tiempo en pensar en ello.

Con cariño,
Moira, la ninfa del destino.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Moira, es un texto precioso.
A mí, sinceramente, me ha hecho pensar mucho, y creo que a todos les debería hacer pensar.
Con este texto, a mí personalmente,sólo me viene una persona a la cabeza. No sé si sabrás de quién hablo, ni tampoco si es a Él a quién te querías referir, pero me gusta que sea esa la primera persona que aparezca en mi mente al leerlo.
Gracias por deleitarnos siempre con reflexiones, historias, textos y más escritos tan bonitos.
Cada día lo haces mejor... sé que has nacido para escribir.
¡Te quiero mi ninfa favorita!

Rak.